El sistema eléctrico nacional necesita 18 mil millones de dólares para que en un lapso de cinco años se pueda intentar corregir los daños causados por 10 años de desinversión, así lo señala José Manuel Aller, experto energético y profesor de la Universidad Simón Bolívar.
Explica Aller, quien es ingeniero electricista y doctor en sistemas eléctricos graduado en la Universidad Politécnica de Madrid, que “hay que invertir, el problema es que las inversiones llevan muchos años y ahora eso va a tardar más de 5 años y en el transcurso ese tiempo eso va a estar peor. Es un problema del huevo y la gallina lo que tenemos en este momento y como no nos enseriemos la verdad es que la vamos a pasar muy mal los venezolanos”.
Aller apunta que las inversiones anunciadas en los dos últimos años para el sistema eléctrico no se han cumplido, al igual que los mantenimientos. “Una cosa es anunciar las inversiones, otra muy distinta es hacerlas y otras es que se plasmen, aunque tú anuncies que se ha hecho mucho, en el país faltan 18 mil millones de dólares en inversión que es lo que ha dejado de hacerse en 10 años para arreglarse el problema”.
Apagones para rato
El profesor indica que el cambio en el sector no puede verse de la noche a la mañana, aunque haya el dinero disponible para ello. “Las inversiones no se hacen de un día a otro, eso no es un problema que está resuelto, yo quiero que todo el mundo entienda que eso no es verdad, porque eso lo dijeron el año pasado a esta misma fecha, y lo dije en un programa, yo no lo creo, no se puede solucionar así nomás”.
Sumado al tema de la desinversión y abandono sufrido durante una década, el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) atraviesa por otros problemas, que tienen que ver con la generación y la falta de agua para que las represas Guri, Macagua y Caruachi puedan hacer lo propio y suministrar en condiciones el 70 por ciento de la energía del país.
“No hay agua suficiente, porque se ha vertido toda la carga de la demanda a Guri, pero se agotan las represas. Guri tiene una gran potencia pero no tiene energía suficiente y si esos ríos no tienen agua suficiente no pueden gastar más agua que la que dan”.
Apartando el tema ambiental, y siguiendo en el problema de factor tiempo y la inversión que requiere en SEN, son muchas las aristas que debe tomarse en consideración para entender el porqué de la actual crisis, los apagones y los cortes del suministro que duran horas y no terminan de ser declarados como racionamiento.
Uno de estos detalles es que el SEN necesita programación a largo plazo, la planificación debe hacerse en base al crecimiento anual de la demanda, para que ésta no crezca y el sistema colapse producto de una sobre carga.
En tres y dos
“Nos guste o no nos guste si no ahorramos energía no vamos a sobrevivir, a mí puede no gustarme eso pero va a ser la única forma de sobrevivir. Así que es hora de que nos acostumbremos a subirle un poco al aire acondicionado, apagar luces que quedan encendidas, en vez de ver televisión cada uno en su cuarto, reunirse y ver todos un mismo televisor…”.
Indica Aller que esto no es fácil de lograr en el venezolano y que una forma de hacerlo sería aumentando las tarifas. “Pero cómo puede hacer eso un gobierno que no quiere cobrar tarifa, la verdad no sé cómo lo va a poder hacer porque hay que tomar medidas que van a ser impopulares, el problema es que en la economía que estamos viviendo o que nos quieren hacer vivir, este tipo de medidas es muy difícil porque en el capitalismo se aumentan las tarifas y hay que ahorrar porque hay que ahorrar”.
En Venezuela la mayoría de la población no paga electricidad y ese es parte del problema de la demanda. “Aquí la gente que vive robando energía y por qué van a ahorrar la energía eléctrica si se conectan directamente de la línea y la sacan. Cómo hacemos entender que hacer eso nos lleva al desastre a todos”.
Para el ingeniero se quiera o no los gobiernos y la política mal entendida han tenido culpa de todo lo que sucede con las fallas de electricidad y la desinversión en el SEN.
“Cada vez que viene la campaña electoral se saca dinero a la calle y la gente compra neveras, compra aires acondicionados… y es bueno que la gente viva mejor pero si sacan dinero para eso tienen que sacar dinero para hacer crecer el sistema. Si hay más demanda debe haber más electricidad es todo un mecanismo complejo y no se le ha dado el valor realmente”.
Todo esto conlleva a que “ya no hay generación de electricidad por eso es que viene el racionamiento eléctrico, se puede entender muy bien como el racionamiento de arroz, si usted produce poco arroz hay gente que se queda sin arroz, pero con la electricidad pasa algo peor porque no basta con producir lo suficiente hay que producir más, porque el sistema de transmisión es inestable”.
Sobrecargas importantes
El Sistema Eléctrico Nacional tiene una capacidad instalada de generación de 23 mil megavatios, pero en la actualidad hay disponibles entre 15.770 megavatios y 17.337 mil megavatios, según datos de Corpoelec.
Esto se debe a que muchas de las unidades de generación que hay en las distintas plantas están fuera de servicio, por uno u otro motivo. Las plantas termoeléctricas, que han sido inauguradas en el actual gobierno, tampoco están trabajando lo que constituye un problema adicional.
A esto se le suma que en noviembre la demanda tenderá a subir, al menos hasta la primera quincena de diciembre y es en este período que la crisis se agudizará y se notará más el déficit.
Hasta ahora, y en vista de los problemas, la generación y el peso del SEN recae sobre las represas que representan en la actualidad el 71 por ciento, la energía térmica es apenas el 29 por ciento de dicha generación.